Taller «Cocina tu distrito»

 

Entre chocolate caliente y castañas asadas. Así transcurrió el último de nuestros talleres de cocina colaborativa dentro del programa Imagina Madrid. Dado que el Centro Comunitario Guatemala –ubicado en distrito de Fuencarral-El Pardo– es, desde hace algunas semanas, el hogar de nuestras queridas cocinas, quisimos hacer un taller que sirviera para unir a ambos distritos y también para dar a conocer a todo el mundo el lugar en el que podrán encontrarlas a partir de ahora.

Al taller acudieron vecinos y vecinas de ambos barrios y tuvimos también unos invitados inesperados: los niños y niñas que venían a pasar la tarde al Guatemala con sus monitoras y que se acabaron sumando al taller, demostrando ser unos increíbles pinches de cocina. Iba cayendo la tarde y, mientras preparábamos humus de diferentes sabores, ensaladas variadas, pasta con verduras, berenjenas rebozadas, pan y brochetas de frutas, hablamos con todos ellos sobre lo que les gusta comer y cocinar, sobre cuáles eran sus especialidades culinarias y cuáles son esas recetas que han pasado de generación en generación en sus familias. Además, les pedimos que nos escribieran algunas de sus recetas favoritas, que luego pasarán a formar parte del fanzine-resumen del proyecto.

Una vez más, nos acompañaron las integrantes del Equipo Mico, que estuvieron pintando platos y manteles de papel con los más pequeños, obras de arte que también estarán incluidas en el fanzine, así como el gran equipo de La Mina, que recogió en vídeo e imágenes todo lo que ocurrió en el Guatemala durante esa tarde. Terminamos el taller con un grito colectivo de «¡Guatemala, a la mesaaaa!«, justo cuando las castañas estaban listas para servir de postre y de colofón a todos estos meses de trabajo en el barrio.

Queremos despedirnos con un agradecimiento gigante a todas las personas que, durante todos estos meses, han acudido a los talleres, han compartido sus saberes culinarios con nosotras y nos han echado una mano en todo –ya fuera poniendo tornillos en el montaje de las cocinas o removiendo un sofrito–. También, por supuesto, a Enorme Studio por idear las cocinas y construirlas, a Aurelio del Colegio Público Eugenio María De Hostos por abrirnos sus puertas, a las Mico por su creatividad e infinita alegría, a Óscar de La Máquina de Fotos por registrar en imágenes cada momento, al equipo de La Mina por no perder de vista ni un minuto lo que ocurría en cada taller y grabarlo para la posteridad, y a toda la gente del Centro Comunitario Guatemala (muy especialmente a César y a Chak) por recibirnos con tanto cariño y ponernos siempre las cosas tan fáciles.

¡Hasta pronto Valdezarza!

 

Verónica

A mí me gusta mucho la tortilla de patata y descubrí que echándole manzana Golden quedaba exquisita. Hago la tortilla igual, con la cebolla y la patata, pero añadiéndole bien de manzana (dos o tres, para una tortilla grande). Se me ocurrió hacerlo así un día que no tenía cebolla y a los niños les encantó.

También hago mucho croquetas de zanahoria. Sofríes un poco de cebolla con zanahoria rallada, lo pochas todo y cuando está doradito, le echas un par de cucharadas de harina y un vaso y medio de leche. Luego lo dejas enfriar y vas formando las croquetas.

Francisco

Ya he participado en varios talleres de Cocinar Madrid y me encantan porque siempre me lo paso bien, conozco gente del barrio, sus historias, sus gustos, y entre todos construimos una comida muy rica y llena de diversidad. Soy de Chile, pero vivo en Lavapiés. Una de mis recetas favoritas es el pastel de choclo, que consiste en una molienda de carne, cebolla, especias y maíz que se hace al horno.

Siempre me ha gustado cocinar y tengo una tía que me enseñó todo lo que sabía y tengo todo su recetario. Lo que más recuerdo de lo que cocinaba mi tía eran los bizcochos, que parecían de pastelería y que ella hacía con mucho amor.

Chak

Últimamente me estoy especializando en cocinar alimentos crudos. Lo último con lo que he experimentado ha sido un postre, con una base de frutos secos, aceite de coco y dátiles, y varias capas intercaladas de crema de frutas. Luego se mete en la nevera y se puede servir con un poco de coco o chocolate rallado por encima. En cuanto a lo salado, ahora mismo estoy cocinando con muchas verduras de otoño; estos días, sobre todo, crema de calabaza.

Juan

Soy el maestro de lo que yo llamo la “pizza-peli”, que consiste en hacer una pizza, poner una peli a los niños y mientras tanto recoger la cocina. En realidad, no es cocinar, sino “recoginar”, es decir, recoger a la vez que cocinas.

Fina

A mí me gusta mucho preparar el arroz con conejo de mi pueblo. Se hace un sofrito con ajo y tomate, luego se echa el conejo y el arroz. Se hace como una paella, pero es un poco menos seco, más meloso.

Ángela

Yo suelo hacer mucho cocido, que me sale muy bueno y le gusta mucho a los invitados. Hago el cocido extremeño, que lleva carne de cerdo y algo de carne de vacuno, de cabrito o de oveja. A veces, si no tienes ninguna de estas, se le echa carne de pollo. Además, le pongo una ramita de hierbabuena dentro de la olla, que es costumbre de mi pueblo, Mata del Alcántara, en Cáceres. También le echo una patata, zanahoria, calabaza, y una cebolla entera. Antiguamente, se comían los garbanzos con un trozo de cebolla cruda o de pimiento verde, para hacerlo más ameno, porque se comían los garbanzos solos.

Bea

Soy cocinera del Fogón Verde, un restaurante agroecológico y vegetariano. No puedo decir que tenga una especialidad, pero me encanta cocinar con los restos que hay en la nevera, inventarme recetas con las sobras y que salga algo súper rico. De todo se pueden hacer hamburguesas, pestos o chilis. De los sabores de mi infancia, lo que más me gusta es la tortilla de patata.

María

Se me da muy bien hacer comida con mezcla de especias, pero últimamente me gusta mucho hacer potajes. El otro día hice unas alubias entre españolas y chinas, con pak choi, jengibre y tomate concentrado. Luego le eché pimentón picante y alguna especia más que no recuerdo. En general, soy mucho de plato caliente, me encantan las sopas, los potajes y los guisos. Me encanta comer y me resulta muy curioso que algo tan placentero sea a la vez una obligación, que cada cuatro horas tengamos que comer es maravilloso.

Gabi

Voy a revelar en secreto de las croquetas de mi yaya, que tenía un bar en San Martín de Valdeiglesias y todo el pueblo la conocía porque hacía unas croquetas maravillosas. Ella las llamaba “croquetas al triste pollo”, las llamaba así porque las hacía con las sobras de hacer pollo al horno. Lo más importante es que el pollo se haga en una bandeja de metal y con mucho jugo, para luego echárselo también a las croquetas.

Joaquín

A mí me encanta hacer judías al vapor, porque le hago un preparado final que es donde está el secreto. Pones las judías al vapor durante 15 o 20 minutos, con una patata y una cebolla. Y cuando las sacas, es muy importante la presentación y el orden de los ingredientes. Primero les echo gomasio –una mezcla de sésamo con sal– y luego tekka, que un condimento japonés, miso y aceite de oliva del bueno.

Luis

Mi receta favorita de toda la vida y la que mejor me sale son los espaguetis carbonara. Lo más importante es tener pasta fresca. Para hacer la salsa echo cebolla –que caramelizo con un poco de azúcar; antes solía hacerlo con Coca-Cola– y bacon. Luego le echo la nata, poco a poco, para que vaya cogiendo densidad. Se escurre bien la pasta y se sirve con la salsa por encima.

Sandra

A mí lo que mejor me sale es la pasta boloñesa, con tomate y un toque de nata líquida. La salsa de tomate la suelo hacer en casa con tomate natural y la carne depende de lo que haya en la nevera, muchas veces utilizamos algo que haya sobrado de otra comida, cocina de aprovechamiento. La pasta también es de las cosas que más me gusta comer, junto al risotto y los arroces en general.

Otra receta que me gusta mucho son las alitas con miel. Mi madre se inventó hace unos años una mezcla de soja, miel y aceite, con la que embadurnas las alitas y las metes al horno. Cuando les des la vuelta, le vuelves a poner un poco más de salsa.

Ana

Lo único que de verdad me sale bien es el brownie de Oreo. Básicamente, se hace la masa igual que para el brownie (con azúcar, cacao, mantequilla, huevos y un poco de harina) y luego le añades las Oreo troceadas. Además de ir dentro de la masa, las pones por encima enteras o partidas por la mitad. Luego lo horneas y listo. Suelo hacerlo para los cumpleaños y fiestas en general. Lo que más me gusta comer son las sopas de ajo que hacía mi abuela, sobre todo lo que se quedaba al fondo, la costrita, que era una especie de lámina de pan que sabe a ajo. Eso y las castañas.